Diseño y construcción de un itinerario peatonal de 8 km con pavimento polimérico de alta resiliencia, integrado en un espacio protegido de alto valor ecológico.
El parque registraba una erosión acelerada en los caminos existentes debido al tránsito de visitantes y a las lluvias torrenciales. La solución debía minimizar el impacto visual, garantizar la permeabilidad del suelo y ofrecer una superficie segura para corredores y caminantes.
Seleccionamos áridos calizos locales y un ligante polimérico termoplástico reciclado. Realizamos ensayos de compactación, absorción de impactos y resistencia al deslizamiento en nuestro laboratorio. El diseño geométrico se adaptó a la topografía existente sin movimientos de tierra significativos.
Ejecutamos el proyecto en 14 semanas con maquinaria ligera y técnicas de construcción manual. Se instalaron 5.200 m² de pavimento poroso, drenajes laterales naturales y señalética integrada en madera tratada. Todo el proceso fue supervisado por la autoridad ambiental.
Reducción del 92 % de la erosión superficial, incremento del 35 % en la afluencia de usuarios y certificación de sendero accesible. El pavimento mantiene una temperatura superficial hasta 8 °C inferior al asfalto convencional en días de verano.
Vista general del sendero
Detalle del pavimento poroso
Instalación en fase final
Datos técnicos clave
Analizamos el terreno y las necesidades del proyecto para definir los objetivos y requisitos técnicos.
Elaboramos planos detallados y seleccionamos los materiales más adecuados para cada trazado.
Probamos mezclas de áridos y polímeros para garantizar resistencia, absorción y bajo impacto ambiental.
Implementamos la construcción con técnicas precisas y supervisión continua para asegurar la calidad.
Realizamos pruebas finales de absorción y resistencia para verificar el cumplimiento de estándares.
Entregamos el proyecto finalizado con asesoramiento post-obra y garantía de durabilidad.